miércoles, abril 04, 2012

...el sueño...

Arrabal de grandes penas: Georges Rouault


Canción del obrero asalariado.

Antonio Martínez i Ferrer


Yo sé que mi trabajo es para el amo.

Yo sé que soy una mercancía.

Yo sé que soy un código de barras.

Yo sé que vivo apilado en el

mostrador de un mercado.

Yo sé que me venden y compran

sin preguntarme.

Yo sé que soy un súbdito.

Yo sé que los que mandan

son mangantes y corruptos.


Pero esta noche he soñado

que hacíamos una revolución

y

que no había esclavos

que el fruto del trabajo era de todos

que nadie se enriquecía con el trabajo ajeno

que me conocían por mi nombre y apellidos

que era un ser humano y no una mercancía

que en los mercados sólo se vendían

frutas y verduras

que no había amos

que nos gobernábamos

que la palabra finanzas no existía

que las bolsas sólo eran de papel


…a las 6 de la mañana

sonó el despertador

y

decidí

quedarme

a vivir en el sueño.


3 comentarios:

Ann@ Genovés dijo...

Antonio,

Una utopía maravillosa. Cuando sueñe algo semejante, me quedaré en la cama y no querré levantarme.

La lucha es imprescindible si queremos que nuestra canción se escuche; yo tampoco deseo ser un código de barras, tengo suficiente con saber que tengo caducidad.

Es una caducidad de ser humano, de persona que piensa y habla, no de mercancía para vender, robar o esclavizar.

Magistral, besos,

Ann@ Genovés

Ann@ Genovés dijo...

Antonio,
Una utopía maravillosa. Cuando sueñe algo semejante, me quedaré en la cama y no querré levantarme.
La lucha es imprescindible si queremos que nuestra canción se escuche; yo tampoco deseo ser un código de barras, tengo suficiente con saber que tengo caducidad. Es una caducidad de ser humano, de persona que piensa y habla, no de mercancía para vender o robar.
Magistral, besos,
Ann@ Genovés

Antonio Martínez i Ferrer dijo...

Estimada amiga, tus comentarios son muy entrañables y nos reconfortan para continuar en la lucha hacia la realización de ese sueño humanista que justifica nuestra fugaz existencia. Antonio.