jueves, junio 07, 2012

Bombardeo


 Bombardeo: Enrique Climent


Del libro:
LA MEDIDA DE MI MADRE

Begoña Abad


Salió como pudo, a rastras.
Tosió, se sacudió la ropa.
Miró alrededor.
Se limpió las pestañas del polvo.
Se limpió la lágrima.
Se olvidó de mirar atrás
donde estaban ellos.
Se palpó la cabeza
para saberse vivo,
la rodilla con un corte
no tan profundo como el del alma.
En las manos, aún,
conservaba la tiza
con la que antes
había dibujado un barco
al borde de una playa.
Miró alrededor
buscando una pared en pie
para seguir dibujando el puente.
En medio de la nada lisa
sólo encontró aquella superficie
y escribió su nombre
y el de su hermano
en el vientre de un obús.

2 comentarios:

ShiroDani dijo...

Qué increíble mujer. Como sabes estamos en Xirivella Aparaulada leyendo su obra y estamos todos, los que la conocimos y los que no alucinando ante tanta sencillez y claridad. Gracias por traerla de alguna manera a este tu templo de cultura y lucha. Un abrazo querido Antonio.

Ann@ Genovés dijo...

Amigos,

Impresionante poema de tintes atroces: un guerra. Un horror y légrimas en los ojos.

Terror y futuro para dibujar el puente que falta, aquel te te llevará a la paz.

Es una composición grandiosa. Tu elección -como siempre- es magistral. Gracias amigos,

Ann@ Genovés