martes, marzo 29, 2011

Calle de Valencia con toldo: Joaquin Sorolla y Bastidas



LAS INCREÍBLES
Y SUBURBANAS
AVENTURAS DE LAS BRIGADA POÉTICA


Recogidas por Alberto García-Teresa


SE ADENTRARON EN la farmacia, adormecieron a la
propietaria con un soneto gongorino y comenzaron a despachar alegremente poemas empaquetados en pequeñas cajitas por recetas. Espronceda, Machado y Parra fueron los remedios más solicitados. Ante las consultas imprevistas, siempre tenían una greguería a mano.

PARA PROSEGUIR CON la campaña de creación espontánea de metáforas, la Brigada Poética cambió los paneles de los números y destinos de los autobuses por versos de imágenes insólitas, que se iban enriqueciendo conforme los viajeros realizaban trasbordos.

2 comentarios:

Isidoro dijo...

Si fuese cierto los poemas curarían todas las dolencias del mundo pero hay dolencias que no se quita ni con las letras mas marabillosas del mundo¡¡¡¡

Isidoro dijo...

Sería bonito que se curaran todas las dolencias con una poesía pero hay dolencias que no lo curaría ni las palabras más bonitas de nuestra existencia.