sábado, diciembre 20, 2008


De regreso a nuestra casa después de un corto viaja a Almería Antoñita y yo somos recibidos por nuestros dos perros y doce gatos, dando saltos de alegría. Y de nuevo tenemos esa sensación de estar viviendo en un paraíso, este pequeño valle ubicado entre La Barraca de Aigües Vives y Tabernes de la Valldigna a los pies de La Serra de les Agulles en un lugar llamado Les colmenetes.

Es por ello que con tanto mimo hemos ido componiendo el mosaico que cubre las paredes de nuestra casa para llenar de color este singular lugar.

De nuevo con todos vosotros mis muy entrañables amigos.

jueves, diciembre 18, 2008


Estaba reclinada en la silla
cuando la sorprendió su mano blanca.

Yo no estaba allí, me lo contaron.

Se subía en ese momento las medias
iban al hospital.

Dejó inmóvil la mirada en las losas del salón.

El viejo reloj de pared, prosiguió con su latido.

Ya no se levantó.º

Los zapatos fríos, enfrente el bolso abierto.

Nunca pregunté si se las terminaron de subir
o se las quitaron.

Ana María Espinosa.




Palestina, un grito interminable.

Estoy en los sueños de la ira
muriendo en el alma de una gota de sangre.

Desnudo de mañanas, en las últimas soledades,
me ahogo en el grito de las ausencias.

¡Qué solo me encuentro
en la mesa de los dolores!


El amigo está preso en sus propios olvidos,
sin luz, perdido entre los recuerdos.

Nada existe hoy que no produzca miedos.

Nada queda para luego, salvo lágrimas.


El plato de la mañana es oscuro,
el de mediodía me arranca las tripas,
el de la noche me alimenta de horrores.


En la otra calle
los aceros de la muerte apuntan
a la cabeza del niño.

De todos los niños.

La mano de fuego consuela a la madre,
mientras
la tierra muerde sus tiernas carnes.

El viajero de la muerte, del otro lado, ríe.


La mano que aplaude reza palabras de alambre,
los dedos empalizados secuestran pueblos,
regalando hambre, sembrando ruinas,
robando destinos, naciones y nombres.

¡Ay Israel!, ¿en qué templo has rezado,
que sales con las sandalias de la muerte?

¡Ay Israel!, que corres ciego hacia la nada.

El fuego trae el fuego,
la sangre, la sangre;
te llegarán los besos de los hijos del odio
envueltos con los recuerdos del terror.

¡Ay Israel!, ¿por qué te precipitas
a los brazos de todas las muertes?


El terror estalló en el viento.

El grito de la desesperación
se tornó locura
y vestido de fuego
invadió el patio del poderoso.

La vida, abrazada a la muerte,
mordió al inocente
con dientes de sangre y metralla.

En la cansada tierra
quedaron unidos,
en las eternidades del llanto.


Antonio Martínez i Ferrer

miércoles, diciembre 17, 2008


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Existen espacios del pensamiento en que parecen desaparecer los deseos, en ellos el vacío recobra su significación contemplativa hacia la nada o la ausencia de los deseos, en ese punto del no-ser las palabras se aparecen transparentes voces sin color extraviadas en un espacio sin forma ni límites.


VERTICES

Mi universo
es escaso en razones
y extenso en vacíos.

Una esquina
con futuro de rincón
está tocando el saxo.

Soy
el de los silencios largos
y la palabra corta;

He puesto a secar unas
cuantas ideas,
transparencias de un sueño
con sugerencias oceánicas.

Mejor cerrar la boca
y hablar hacia dentro.

Antonio Martínez i Ferrer

Lugares comunes.

Escribir acerca de Miguel Hernández es para mí un acto de profunda emotividad y admiración. La obra del poeta del pueblo del soldado del pueblo, del amante padre y enamorado esposo queda profusamente recogido en su obra poética y en su vivencia diaria, en mi caso solo me detendré hoy en su poema CANCION DEL ESPOSO SOLDADO.

Yo vivo la orfandad del hijo del soldado del pueblo, del amante padre y del enamorado esposo, mi padre asesinado por el fascismo en 1940 también, como Miguel Hernández, gloso en todo momento su amor por la libertad, por su hijo y esposa y hasta el último momento mantuvo la serenidad y el orgullo del soldado del pueblo. Es por ello que cada vez que leo CANCION DEL ESPOSO DEL PUEBLO las lágrimas acuden a mí aun después de haber pasado 68 años, pues estoy leyendo palabras hermanas y conocidas por mi en la voz de mi padre mientras estuvo en la cárcel antes de ser asesinado.

El reproducir aquí este poema es un pequeño homenaje a los miles de SOLDADOS DEL PUEBLO que dieron la vida por los mismos ideales que Miguel Hernández y que la voz del poeta tan certeramente representa,

Antonio Martínez i Ferrer


CANCION DEL ESPOSO SOLDADO

He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
esposa de, mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hacia mi dando saltos
de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.
Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
te acercas hacia mi como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo.
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano.
Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.


Miguel Hernández.

martes, diciembre 16, 2008


se espesa el nervio de la hoja entre las humedades del beso las estaciones de la mañana cautivas de amor se pasean entre el musgo de los recuerdos tú que eres el espacio de mi destino te pareces a la huella leve de la ola en los atardeceres verdesol de mis deseos no se apropiarme de las palabras para la fiesta de las miradas en tus labios exquisitos se complace el altar de las delicias y me empujas al abismo de los sabores intensos yo no reconozco caminos para la huida ni se como responder con manos de miel a tus caricias me arrastra la palabra que no se conoce hacia el embarcadero de tus libaciones puerto de las llegadas al sueño interminable


antonio martinez i ferrer


pasar

te recorro intranquilo
sin tibia en la saliva

vacío de voz
me pierdo en los espasmos

desnuda
la huella se esconde
al reverso
del encuentro

no me reconocerás

caverna
de voces desgastadas

ninguna parte


disidencia del motivo


antonio martínez i ferrer

Pie de foto: Vicent Camps, Lluis Pons Mora, David González, Arturo Borra, Antonio Martínez, Javier Das, Laura Guiordani, Víctor Gómez, Antonio Méndez, Ana María Cañamares, El Kebrantaversos y Enrique Falcón.

Archivo de encuentros en “La Barraca de Aigües Vives”, Alzira.

Tengo la satisfacción de haber podido reunir en mi casa y sentar en mi mesa, alrededor de una buena paella a grandes amigos entre los que se encuentran extraordinarios poetas, a todos ellos agradezco su presencia y me siento muy honrado por ello.

El encuentro a que hace referencia esta foto se realizó tras la presentación de los libros La alambrada en mi boca de Ana Pérez Cañamar y El grito del oasis del que yo soy el autor.

Antonio martínez i Ferrer.

lunes, diciembre 15, 2008



vacío

¿sabes contar entresueños?

despierta

desde la altura
repasa el desencuentro

no entenderás las pérdidas

fundición de babas
entre soledades

parálisis
de encuentros recurrente


de barro la voz


antonio martínes i ferrer


Un niño armado con una piedra que lanzaba a un ejército ocupante a sido asesinado, por este ejercito, en un lugar llamado Gaza.

Salta la furia.

Océanos de fuego,
uñas sin límites
clavándose en la carne.

No sangra la arteria
sangra el universo,

pequeño, místico
-con la mirada de agua-
el niño muerto.

La madre con el hijo en sus brazos, ¿podrá entender tanta crueldad e indiferencia ante este crimen?.

El vientre vacío

pechos de leche
solos.

La muerte
pasea impune
en la quietud
de la mirada
inmóvil,

pequeño palestino

dormido ¡NO!

Asesinado.


Antonio Martínez i Ferrer.

domingo, diciembre 14, 2008


De mi primer poemario El rumor del patio
editado por la Editorial Germanía, 2003.


A todos los niños de la calle.

La mano pequeña se alza sin lápiz,

en el arroyo
nadie encuentra su huella
¡es tan pequeña!,
o acaso cruza con pasos de viento.

De los cinco dedos de sus pies,
ninguno nos podrá hablar de rozaduras,

¡viven cautivos!,
en el vientre del frío.

Aquella esquina sucia, con olor a colas
me está contando historias.

Antonio Martínez i Ferrer

Pedacito de cielo es posiblemente uno de los poemas más impactante que últimamente he leído, su sencilla narración la excepcional arquitectura y desarrollo del poema con esos versos finales de tan elevada carga de realismo y emotividad me impactaron desde su primera lectura. El libro al que pertenece el poema es, Grito y Realidad. Este poemario está glosado en la revista electrónica Youkali de junio.

El libro es excepcional como lo es la figura humanista de su autor Matías Escalera Cordero entrañable amigo y cómplice en la andadura ideológica de la vida.


PEDACITO DE CIELO

A Antonio Orihuela


Había un equipo de balompié (acaso
aún exista) llamado Pedacito de Cielo

Extraordinario e increíble Brasil
Pedacito de Cielo (qué sensibilidad para los nombres
hay en el Laberinto)

Eran niños de las chabolas de Río (ya serán hombres quizás
los contumaces) y jugaban al bello juego
De la pelota (hacía tanto que deseaba
Componer un bello canto al heroico bello juego de la pelota)

Pedacito de Cielo (qué creatividad
la de los pobres) Chabolas la gloria del bello juego
De la pelota: la pobreza vencida por la ilusión
De la competencia y del juego limpio (era la ocasión
propicia)

Además les habían repartido camisetas
Nuevas (se trataba de la semifinal
del campeonato de las chabolas)
Calcetines nuevos guantes nuevos (al guardameta)
Y botas nuevas

El encuentro terminó con el último pitido

Al final
Devolvieron las camisetas nuevas
Y los calcetines
Nuevos
Y las botas nuevas (y las manos del guardameta
quedaron desnudas
y todos descalzos igual que empezaron) cuando el sueño
Terminó y los de la televisión estatal
Se fueron (y sólo quedó la pobreza
de las chabolas y el silencioso ajetreo de las calles
cementerios y los muertos por venir de las viejas sandalias
sin calcetines)

El tiempo de la gloria de aquel Pedacito de Cielo
Duró los noventa minutos reglamentarios (no hubo prórroga
ni siquiera tiempo añadido)

Matías Escalera Cordero

sábado, diciembre 13, 2008




Detalle de la casa donde vivimos Antoñita y yo.





Del poemario HUELLAS
dedicado a mi amada Antoñita.






De olor a romero,
los círculos de tu cintura.

¿Que pensará el viento
cuando sonríes?



¿Arrancando el blanco
a la luna llena?

Qué atrevidas
las manos de tu sueño.



En las raíces de tu imagen, escribo
para poder respirar.

La pena es que nunca supe leer en
tu mirada.

viernes, diciembre 12, 2008



Unos versos del libro Efectos Secundarios, diario de un tratamiento con Interferón.



Martes 13

El beso de los remolinos
se apodera
del pensamiento enclaustrado.

La meditación es
un hilo perdido
entre arcos y capiteles;

tocada de guirnaldas
parece un alma en colores
nacida de las vidrieras del sueño.

Amigo, déjame despertar
en la mañana.

Quiero saber.
¿Dónde la mirada,
dónde la palabra,
Dónde la esquina de los placeres?

Mi compañero Miguel Pastrana me ha sorprendido con este formidable poema lleno de fuerza y firmeza ideológica. Todo el es un estallido de autenticidad acerca de quienes construyen el mundo con su esfuerzo y sufrimiento.



CARGUEROS


"Se mueve el mundo" -dicen.
Y desde luego.
Pero no lo hace
solo, o por control remoto
o mental. No lo mueve Uri Geller
con sus cucharas.
Ni lo mueven
los grandes pensadores, con su genio,
tan necesario
(pues conste mi respeto para todos,
incluido Geller).

Pero lo mueven
músculos, brazos... Hombres y mujeres
de un cosmos en perpetua traslación
que pasa inadvertido,
eppur si muove;
entre los arrecifes, como pecios
flotantes
que mareas llevaran
a su capricho.

A veces, en el alto día,
a pleno sol,
yo me cruzo con mis iguales
en el mar de la cotidianidad
y las aceras,
como se cruzan buques
en alta mar
a vela o a vapor,
con diferentes formas y calados
según el porte.

Y hago sonar entonces las sirenas
(de mi imaginación)
como homenaje.




Miguel Pastrana



me enloquece
este sueño

descalzo de mañanas
y cenizas
en los parpados

presiento en tu mirada
cristales

de música y fuego

sin ventanas azules
espero desnudo
espero

antonio martínez i ferrer

miércoles, diciembre 10, 2008


silencio

...y el surco espera en la duda
la parada escupe

no repitas
la entrada de los sollozos
por la catedral
del grito

en la sublimación
oscuridades

la cúpula sangra

martes, diciembre 09, 2008


...se posaron
los vientos huidizos
en el silencio,

se extravió
tu mirada.